domingo, 18 de agosto de 2013

Busco un corazón.



Busco un corazón,
para vivir eternamente,
para trascender el tiempo,
un corazón para amar con pasión.

Busco un corazón,
que sea algo más
que un pedazo de carne,
que unos litros de sangre,
algo que me haga morir
para poder vivir en él.

Busco un corazón
que me exija amar,
que me haga eternidad
en un suspiro.

Alguien que me recuerde,
que suspire y piense…
que he buscado un corazón,
con anuncios en periódicos,
servicios sociales de radios,
fotografías en postes,
lo he buscado…

Lo he buscado,
he luchado por identificar
a ese corazón
que me vuelva inmortal,
aunque sea solo para
morir en sus brazos.

He buscado el corazón
y no el cerebro,
pues la mente
no entiende de eternidad
ni de las complicaciones de la vida.

Al encontrarle,
le robare un beso,
para vivir eternamente
en esos labios deseados…
Largarme por donde vine
y empezar de nuevo,
a buscar un corazón.  

Eleázar Adolfo Molina. 

domingo, 14 de julio de 2013

Si hablamos de historias de amor...

Si hablamos de historias de amor, sin duda alguna, la de mis padres es la que más me ha conmovido. Una aventura extraordinaria, en donde el  verdadero amor, puro, duradero y sincero, aparece en cada uno de los capítulos. Con una banda sonora propia, que es coronada por la magistral obra de Juan Gabriel, “Te lo pido por favor”. Ellos fueron novios antes del matrimonio, 4 o 5 años. Donde Dios les dio una prueba dura, que al escucharla de labios  de un tío muy querido, entendí muchas cosas de mi familia y admiro más a mi padre y a mi madre.

Si hablamos de historias de amor, en la literatura sin duda alguna, hay que mencionar varias obras maestras. “El amor en los tiempos del cólera” del Nobel García Márquez; “Romeo y Julieta” del inglés universal, William Shakespeare; “Travesuras de la niña mala”, a mi gusto, la mejor historia de amor de Vargas Llosa. Tendría que añadir “Todos los nombres” de Saramago, y así podría enumerar cada una de esas historias que siempre van más allá de la imaginación y nos demuestran que el amor, es el poder y la magia de nuestras vidas.

Mi maestro de artes marciales, un extraordinario ser humano, me ha recordado en estos días, sentimientos  y pensamientos que en algún  momento deje, olvidados. La magia de la vida, ese asombro de estar viviendo siempre el momento. Si crees en la magia, la vida será mágica.

Si hablamos de historias de amor, tengo que hablar de la mía y decir, claro está, que lo que me ha pasado en  los últimos 3 años, es sin duda, la magia de enamorar y enamorarme a diario. Gracias en gran parte a ella. Todo por culpa de un profesor de literatura que un día tuvo la amable situación de darme a leer un libro, tiempo después, con la confianza y el respeto alumno – maestro, me dijo un secreto que cambio mi vida. 

Me contó que ella estaba enamorada de mí. Vaya usted a saber cómo fue esa declaración de amor y todas las peleas y momentos bellos que hemos pasado. Pero si hablamos de historias de amor, basta con recordar las que nos han enamorado, las que vivimos en este instante. La mejor historia de amor, a mi punto de vista, es la de mis abuelos, que con 50 años de matrimonio aún se ven como mejores amigos,  como novios. Pero de esos novios de antes, igual es mi papa con mi mama. Si hablamos de historias de amor, en este día especial para mí. Hablemos de la suya, de su historia de amor. Verá como la vida es mejor que la ficción.


Eleázar Adolfo Molina. 

sábado, 22 de junio de 2013

Y la luna...

Y la luna se esconde en el brillo de tu ausencia, 
el sol disimula detrás de la madrugada… 
y en el frío de la noche, esta noche silenciosa, 
aparece tu recuerdo en la ventana junto a mí…


Y la luna se ríe del miedo y la angustia, 
se burla del sol que solo baila de día… 
y en el frío de este piso maldito aparece sonriendo
un rostro, una sombra… se parece a ti.


Y la luna se desnuda con las nubes del cielo, 
mientras las estrellas contemplan la belleza celestial, 
y en el frío de ese baile, en el hielo del vacío 
aparece una pregunta, murmurando tu nombre.


Y la luna me escucha llorar al viento, 
buscando mi voz debajo de su grandeza, 
y en el frío de este mundo, aparezco melancólico, 
lamentando el no encontrarte… el extrañarte.


Y la luna me pregunta, por su lirio de estrella, 
por esa mujer tan bella, que ha viajado lejos de aquí. 
Y en el frío de la noche, esta noche silenciosa, 
mi corazón se abstiene de contestar… que te extraño.



Y la luna que corona a la Xelaju eterna, 
murmura tu nombre para recordarme… 
que no estás aquí. 

                                       Eleázar Adolfo Molina. 

martes, 28 de mayo de 2013

PREGUNTAS 5° BACHILLERATO.

1.- ¿Quién es Gabriel García Márquez?
2.- ¿Menciones quienes son los premios Nobel de Literatura latinoamericanos?
3.- Enumere cuatro obras del boom.
4.- ¿Quién es Mario Vargas Llosa?

Se reciben los correos desde las 7 a las 8 de la noche.

molinaeleadolfo90@gmail.com

lunes, 27 de mayo de 2013

Poemas y preguntas 4° Bach.



Lea los poemas y luego responda.

¿Qué intención tiene el autor?
¿Qué siente al leer los poemas?

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche. 
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".  El viento de la noche gira en el cielo y canta.  Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.  En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.  Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.  Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.  Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.  Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo.  Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido.  Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.  La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.  Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.  De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.  Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.  Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido.  Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. 

PABLO NERUDA.



PREGUNTAS INTRODUCCIÓN 5° BACH.

Estaré esperando sus respuestas de 7 a 8 de la noche al correo: molinaeleadolfo90@gmail.com Bendiciones.


PREGUNTAS SOBRE EL BOOM:

1.       En sus palabras: ¿Qué fue el boom?

2.       Mencione a dos autores del boom.

3.       Explique que es el caso “cuba”.

4.       ¿Qué le llama la atención del boom?

5.       Enumere a los integrantes del primer grupo del boom.

lunes, 20 de mayo de 2013

La generación española de 1927


Las crónicas nos cuentan  que se reunieron por el tercer centenario de la muerte de Luis de Góngora, fue en 1927 y fue en el Ateneo de Sevilla. Fueron un grupo de personas que se unieron a una celebración que fue la excusa de la libertad. En el desarrollo de este discurso, haremos una mirada a la niña de los del ’27, la poesía; y es que en estos hombres y mujeres resonaban aquellos versos de Góngora: “La más bella niña / de nuestro lugar, / hoy viuda y sola / y ayer por casar, / viendo que sus ojos / a la guerra van, / a su madre dice, / que escucha su mal: // dejadme llorar / orillas del mar.”

Orillas del mar…” inmenso y soberbio, un mar que fue sacudido por una tormenta de ideas, de pensamientos, de realidades, de palabras… una tormenta de poesía que fue bautizada, generación del ’27.

Quisiera hacer justicia para poder englobar en estas palabras, toda la magia que estos poetas desataron. Un giro impresionante a las letras mundiales. Ideas y sueños de libertad. Como veremos más adelante, fue una generación truncada, por la guerra civil española.

“Pasan las aguas por el cauce, / y no terminan de pasar; / más si de un agua no bebimos / nunca aquel agua tornará. // Y mientras corre el tiempo y llega / la hora feliz que imaginemos, / se va la vida, huyendo siempre, / cual se va el agua entre las manos…// Gocemos hasta marchitarlas / todas las flores del camino, / ya que el dolor jamás perdona / ni un  paso de nuestro destino”. Góngora fue la excusa de la reunión, en él vieron un poeta clásico pero divertido y contemporáneo. Se buscaba quizás reivindicar al poeta rival de Quevedo. Pero como digo solo fue la excusa. Los versos anteriores, son la  Invitación a la vida” que nos hace Rafael Laffon, para iniciar nuestro camino, en el camino de Machado, camino que se hace al andar.

La riqueza de la generación fue gracias  a las ideas de sus integrantes. Pero además de eso, estos hombres y mujeres tan cercanos a las vanguardias, quizás pensaron en experimentar. Al igual que los versos de Laffon, la generación fue una invitación a la vida. Teniendo como punto el naciente cine, el proyector de imagen que congelaba la vida. La imagen dejó de ser estática, se movía, se fijaba. Los poetas observaban todos los detalles, todo rompía  moldes. Lo cotidiano se volvió poesía. La técnica también es arte. Son los ojos del artista, del poeta los que cambian al mundo. Lo transforman y lo consagran a la eternidad en sus letras. Fue un suspiro de libertad, en una España que no tendría alas para volar en los años venideros. Además de vivir la libertad, los del ’27 idearon un nuevo tipo de sociedad. Más justa y libre. Y empezaron a transformarla por la educación. Pero… ¿Quiénes son los del ’27?

De las estrellas nacieron Vicente Alexandre, Gerardo Diego, Manuel Altoaguirre, Dámaso Alonso, García Lorca, un tal Jorge Guillen, un menos conocido Emilio Prados; Luis Cernuda y Rafael Alberti, Pedro Salinas y no hay que olvidar ni a Miguel Hernández y a Salvador Dalí.

Pero la generación del ’27 es englobada solamente a la poesía, hay que hacer la mención que no. Los del ’27 no solo fueron los citados anteriormente, es una lista larga de poetas y poetisas, que no solo se quedaron en el universo literario, al igual que Dalí algunos de ellos fueron pintores, otros fueron músicos, un par más fueron cineastas, un caricaturista que también fue animador y hay que decir que hasta un torero llegó. De igual forma no hay que verlos solo en Madrid, también estuvieron en Málaga, Cataluña, Canarias, Galicia y Cantabria. Es por ende que fue un grupo generacional de alcance nacional. Pero se me hace imposible en este ensayo hacer un paseo por cada uno de ellos y en cada una de sus ramas. Por eso zapatero a tus zapatos que la poesía nos espera.

“Cuando era primavera en España: / frente al mar los espejos / rompían sus barandillas / y el jazmín agrandaba / su diminuta estrella / hasta cumplir el límite / de su aroma en la noche… / ¡Cuando era primavera!...” Emilio Prados nos enseña la esperanza del grupo, al recordar los tiempos buenos, parecía que estos poetas tenían ojos de vidente, pues la guerra civil se asomaba en el horizonte. “Cuando era primavera en España: / junto a la orilla de los ríos / las grandes mariposas de la luna / fecundaban los cuerpos desnudos de las muchachas, / y los nardos crecían silenciosos / dentro del corazón / hasta taparnos la garganta… / ¡Cuando era primavera!” La libertad estaba presente para ellos, en las mariposas del verso anterior, en las mariposas de Dalí en los molinos. Y en un fragmento más se observa una idea más de la generación. La igualdad: “Cuando era primavera en España: / todos los hombres desnudaban su muerte / y se tendían juntos sobre la tierra / hasta olvidarse el tiempo / y el corazón tan débil por el que ardían… / ¡Cuando era primavera!”. Prados nos muestra la característica melancolía poética, pero la funde con un ideal, nos regala este poema, lleno de esperanza y de soledad. 

La luna vino a la fragua / con su polisón de nardos. / El niño la mira mira. / El niño la está mirando”. Con su “Romance de la luna”, aparece un titán encadenado. Federico García Lorca aparece en las letras de este ensayo. “En el aire conmovido / mueve la luna sus brazos / y enseña, lúbrica y pura, / sus senos de duro estaño”. Lorca ha sido objeto de innumerables anécdotas y misterios. Hasta el día de hoy es un misterio en donde está enterrado. Es quizás una de las bajas más sensibles de la generación en la guerra y la tiranía posterior. “Huye luna, luna, luna / que ya siento sus caballos. / Niño déjame, no pises, / mi blancor almidonado”. Lorca que ha tenido hasta fama de poeta vidente, con el poder de ver muertos e inclusive en alguno que otro poema, poder predecir su muerte. En su poema “Despedida”, el cual disfrutaremos a continuación, el poeta hace una mención a la vista de la vida desde la muerte, es cuestión de cada sensibilidad literaria juzgar una despedida de Lorca, una de tantas: “Si muero, / dejad el balcón abierto. // El niño come naranjas / (Desde mi balcón lo veo.) // El segador siega el trigo. / (Desde mi balcón lo siento). // ¡Si muero, / dejad el balcón abierto!”. Aunque a criterio de muchos literatos y estudiosos. Lorca es mucho más grande en el teatro que en la poesía. Cabe resaltar que este año pude presenciar “La casa de Bernarda Alba”, obra impresionante, extraordinaria, después de verla he llegado a una conclusión. Todos esos personajes son Lorca de una manera u otra. Todos son un reflejo de algún sueño que el poeta  tuvo. Algún sueño que murió junto a él.

Para la libertad sangro, lucho, pervivo. / Para la libertad, mis ojos y mis manos, / como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos
”. Nuevamente vemos, el grito de libertad. Ese ideal que ha dejado tanta muerte, pero que ha brindado tanta vida. Vivir por un ideal es quizás lo mejor que le puede pasar a una persona. Una convicción, una gran fuerza que nos hace morir para vivir. Un joven Miguel Hernández, escribió:
Para la libertad siento más corazones / que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas, / y entro en los hospitales, y entro en los algodones como en las azucenas”. Aunque muchos le consideran parte de la generación del ’36, Miguel Hernández, quien murió joven, a los 31 años fue un poeta y dramaturgo que impacto y golpeo fuerte con sus letras. “Para la libertad me desprendo a balazos / de los que han revolcado su estatua por el lodo. / Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos, / de mi casa, de todo”. Miguel Hernández murió el 28 de marzo de 1942, en la prisión, en la enfermería y enfermo. Uso la literatura como un arma, en donde reclamo y lucho por sus ideales y por la libertad. “Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, / ella pondrá dos piedras de futura mirada / y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada”. Hasta el gran Pablo Neruda luchó por la libertad de Hernández; Dámaso Alonso calificó a este poeta como un epígono extraordinario de la generación del ’27. “Retoñarán aladas de savia sin otoño / reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. / Porque soy como el árbol talado, que retoño: / porque aún tengo la vida”. En la obra poética de Miguel Hernández, vemos algo que es característico de esta generación, la esperanza y la oscuridad. La ilusión y la tristeza. La humanidad misma.

Donde habite el olvido, / en los vastos jardines sin aurora; / donde yo solo sea / memoria de una piedra sepultada entre ortigas / sobre la cual el viento escapa a sus insomnios”. Creo firmemente en que los que nos hemos consagrado a esta vida injusta de las letras, les debemos a los del ’27 la libertad extraordinaria que hoy en día gozamos. Aunque siempre depende de la astucia del escritor para no llegar al olvido. “Donde mi nombre deje / al cuerpo que designa en brazos de los siglos, / donde el deseo no exista. // En esa gran región donde el amor, ángel terrible, / no esconda como acero / en mi pecho su ala, / sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento”. Luis Cernuda es otro poeta exponente del ’27. Creador de este bello poema. Pero los del ’27 no viven ahí en el olvido. Las letras siempre voltean a ellos, como ellos voltearon al pasado, a Góngora. “Allá, allá lejos; / donde habite el olvido”.

Este grupo de gente se reunió para dar un homenaje a un poeta extraordinario. Naciendo de aquella intención un grupo de animadores, de genios. Góngora fue la lámpara mágica de la literatura, el detonante, la excusa perfecta para trabajar unidos el sueño eterno de la literatura. En lo personal me he apasionado tanto y aprendido de estos, pero quiero terminar con Rafael Alberti: “Si mi voz muriera en tierra / llevadla al nivel del mar / y dejadla en la ribera. /Llevadla al nivel del mar   / y nombradla capitana de un blanco bajel de guerra. // ¡Oh mi voz condecorada / con la insignia marinera: / sobre el corazón un ancla / y sobre el ancla una estrella / y sobre la estrella el viento / y sobre el viento la vela!

Mayo, 23.

  Encendió un cigarro y sintió como la lluvia le besaba las manos. Aquella noche ya no sentía nada, todo era tan lejano y el reloj era una l...